Nuevas Reglas Ortográficas de la Real Academia de la Lengua Española

Debido a la gran confusión existente con respecto a los cambios ortográficos publicados por la Real Academia de la Lengua Española en su última edición, queremos hacer un repaso aquí de lo que consideramos más importante.

Sustitución de la letra q con valor fónico independiente por grafías propias del español en extranjerismos y latinismos plenamente adaptados al español

En español, la letra q solo puede emplearse junto a la letra u para representar el fonema /k/ ante las vocales e, i. Este es el caso de las palabras ‘queso’ y ‘querer’. Por lo tanto, en la ortografía del español no debe emplearse la letra q para representar por sí sola el fonema /k/, aunque se trate de latinismos o extranjerismos.

En aplicación de esta norma, voces inglesas como ‘quark’ o ‘quasar’, o latinas como ‘quorum’ o ‘exequatur’, deben escribirse en español ‘cuark’, ‘cuásar’, ‘cuórum’ y ‘execuátur’. En caso de mantener la escritura original de estas palabras, deberán considerarse extranjerismos o latinismos no adaptados y escribirse en cursiva y sin tilde.

Aunque sea frecuente escribir los nombres propios (antropónimos y topónimos) con grafías originarias no adaptadas, en el caso de los topónimos mayores, como son los nombres de países, es conveniente usar grafías plenamente adaptadas a la ortografía del español. Por ello, aplicando la misma norma que para los nombres comunes, se recomienda emplear preferentemente las grafías Catar e Irak para los nombres de esos dos países árabes, en lugar de Qatar e Iraq.

Eliminación de la tilde en palabras con diptongos o triptongos ortográficos

Para poder aplicar con propiedad las reglas de acentuación ortográfica del español es preciso saber si las vocales se encuentran dentro de una misma sílaba, como diptongos (por ejemplo: ‘vais’) o triptongos (por ejemplo: ‘o-pioi-de’), o bien en sílabas distintas, como hiatos (por ejemplo: ‘lí-ne-a’, ‘ta-o-ís-ta’).

Se consideran siempre diptongos a efectos ortográficos las combinaciones siguientes:

  • Vocal abierta (/a/, /e/, /o/) seguida o precedida de vocal cerrada átona (/i/, /u/): ‘actuado’, ‘acuario’, ‘afeitar’, ‘antiguo’, ‘aunar’, ‘confiar’, ‘diario’, ‘doy’, ‘estabais’, ‘estadounidense’, ‘guion’, ‘pie’, ‘reunir’, ‘sueño’, ‘viento’.
  • Dos vocales cerradas distintas (/i/, /u/): ‘diurno’, ‘huir’, ‘incluido’, ‘ruido’, ‘triunfo’, ‘viuda’.

Del mismo modo, se consideran siempre triptongos a efectos ortográficos las secuencias constituidas por una vocal abierta entre dos vocales cerradas, como en el caso de ‘confiáis’, ‘actuáis’, ‘puntuéis’, ‘guau’.

Como consecuencia de la aplicación de estas convenciones, un cierto número de palabras que tradicionalmente se escribían con tilde por resultar bisílabas pasan a considerarse monosílabas a efectos de acentuación gráfica, y a escribirse, por ello, sin tilde, ya que los monosílabos no se acentúan gráficamente, salvo los que llevan tilde diacrítica. Este es el caso de las palabras ‘guion’, ‘truhan’, ‘fie’ y ‘criais’.

Eliminación de la tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad

Algunas palabras que antes se escribían con tilde, dejan de hacerlo por la aplicación de las reglas generales de acentuación del español que disponen la acentuación de palabras llanas terminadas en vocal, en ‘n’, o ‘s’, y de las palabras agudas que acaben en una consonante distinta de ‘n’ o ‘s’. Este es el caso de la palabra ‘solo’, tanto en su forma adverbial equivalente a ‘solamente’ como cuando es adjetivo.

Ejemplos:

  • Solo llevaba un par de monedas en el bolsillo.
  • No me gusta estar solo.

También aplican las nuevas reglas a los demostrativos ‘este’, ‘ese’ y ‘aquel’, junto a sus femeninos y plurales, lo mismo si funcionan como pronombres o como determinantes.

Ejemplos:

  • Este es tonto.
  • Quiero aquella.
  • Aquellos tipos.
  • La chica esa.

Las posibles ambigüedades producidas por la falta del acento ortográfico pueden resolverse casi siempre por el contexto de la frase. Dichas ambigüedades pueden evitarse mediante el empleo de sinónimos (como ‘solamente’ o ‘únicamente’ en el caso del adverbio ‘solo’), así como de una puntuación adecuada, elementos que impidan el doble sentido y cambios en el orden de palabras que fuercen una única interpretación.

Supresión de la tilde diacrítica en la conjunción disyuntiva 'o' escrita entre cifras

El uso de la tilde sobre la conjunción disyuntiva ‘o’ cuando la misma se emplea entre dos cifras para evitar confundirla con el cero no está justificado desde el punto de vista prosódico, puesto que la conjunción se pronuncia sin acento y tampoco se justifica desde el punto de vista gráfico, ya que tanto en la escritura mecánica como en la manual los espacios en blanco a ambos lados de la conjunción, su diferente forma y su menor altura que el cero evitan suficientemente que ambos signos puedan confundirse (1 o 2, frente a 102).

Normas sobre la escritura de los prefijos

La nueva norma establece por primera vez pautas explícitas para la escritura de las expresiones prefijadas:

  • Los prefijos se deberán escribir siempre soldados a la base a la que afectan cuando la misma está constituida por una sola palabra.

Ejemplos:

  • ‘antiadherente’, ‘antirrobo’, ‘antitabaco’, ‘cuasiautomático’, ‘cuasidelito’, ‘exalcohólico’, ‘exjefe’, ‘exministro’, ‘exnovio’, ‘expresidente’, ‘posmoderno’, ‘posventa’, ‘precontrato’, ‘prepago’, ‘proamnistía’, ‘probritánico’, ‘provida’, ‘superaburrido’, ‘superbién’, ‘supermodelo’, ‘vicealcalde’, ‘vicesecretario’

En este caso, no se consideran correctas las grafías en las que el prefijo aparece unido con guion a la palabra base (‘anti-mafia’, ‘anti-cancerígeno’) o separado de ella por un espacio en blanco (‘anti mafia’, ‘anti cancerígeno’). Si se forma una palabra anteponiendo a la base varios prefijos, estos deben escribirse igualmente soldados, sin guion intermedio: ‘antiposmodernista’, ‘requetesuperguapo’.

  • Los prefijos se unen con guion a la palabra base cuando la misma comienza por mayúscula. De ahí que se emplee el signo de enlace cuando el prefijo se antepone a una sigla o a un nombre propio univerbal: ‘anti-ALCA’, ‘mini-USB’, ‘pos-Gorbachov’, ‘pro-Obama’. El guion sirve en estos casos para evitar la anomalía que supone, en nuestro sistema ortográfico, que aparezca una minúscula seguida de una mayúscula dentro de una palabra. También es necesario emplear el guion cuando la base es un número, con el fin de separar la secuencia de letras de la de cifras: ‘sub-21’, ‘super-8’.
  • Los prefijos se escriben necesariamente separados de la base a la que afectan cuando la misma está constituida por varias palabras. Hay determinados prefijos, como ex-, anti- o pro-, que son especialmente proclives, por su significado, a unirse a bases de este tipo.

Ejemplos:

  • ‘ex relaciones públicas’, ‘anti pena de muerte’, ‘pro derechos humanos’, ‘pre Segunda Guerra Mundial’, ‘super en forma’, ‘vice primer ministro’

Así pues, un mismo prefijo se escribirá unido a la base, o bien con guion o completamente separado en función de los factores arriba indicados: ‘antimafia’, ‘anti-OTAN’, ‘anti ácido láctico’.

Equiparación en el tratamiento ortográfico de extranjerismos y latinismos

En la nueva ortografía se regula la escritura de palabras o expresiones pertenecientes a otras lenguas, siendo la principal novedad en este sentido la equiparación en el tratamiento ortográfico de todos los préstamos de otras lenguas, con independencia de que procedan de lenguas vivas extranjeras (extranjerismos) o se trate de voces o expresiones latinas (latinismos).

De acuerdo con estas normas, los extranjerismos y latinismos que se utilizan con su grafía y pronunciación originarias y presentan rasgos gráfico-fonológicos ajenos a la ortografía del español deben escribirse en los textos españoles con algún tipo de marca gráfica que indique su carácter foráneo, entre comillas o preferentemente en letra cursiva.

En cambio, los extranjerismos y latinismos que no presentan problemas de adecuación a la ortografía española o que han modificado su grafía o su pronunciación originarias para adecuarse a las convenciones gráfico-fonológicas de nuestra lengua, se escriben sin ningún tipo de resalte y se someten a las reglas de acentuación gráfica del español.

Ejemplos de vocablos adaptados

  • Me encanta el balé clásico (no ballet).
  • Juego al pádel todos los domingos (no paddle).
  • La reunión se suspendió por falta de cuórum (no quorum).

Ejemplos de vocablos no adaptados

  • La historia tuvo un happy end de película.
  • Su bien ganada fama de femme fatale le abría todas las puertas.
  • La tensión fue in crescendo hasta que, finalmente, estalló el conflicto.

Según se establece en la nueva edición de la ortografía, las locuciones latinas deben recibir el mismo tratamiento ortográfico que las provenientes de cualquier otra lengua. Por lo tanto, las mismas deben escribirse, por su carácter de expresiones foráneas, en cursiva (o entre comillas) y sin acentos gráficos, ya que estos no existen en la escritura latina.

Ejemplos de locuciones latinas

  • Así fue, grosso modo, como acabó aquel asunto.
  • Se casó in articulo mortis con su novia de toda la vida.
  • Renunció motu propio a todos sus privilegios.
  • Decidieron aplazar sine die las negociaciones.
  • El examen post mortem reveló indicios de envenenamiento.
  • Las grandes potencias eran partidarias de mantener el statu quo.